Con la postmodernidad artística, fenómeno exclusivamente occidental, entramos de lleno en los escenarios de tierra quemada, en “las ruinas flamantes de la civilización faustiana” que decía Spengler. Sin un principio rector, que en la modernidad era la acción, obra y artista se encaminan, están ya en esos procesos lentos, implosivos de liberación de la energía, sufren la oxidación. Esquilmados el pensamiento y la voluntad en los excesos de la modernidad, el estado corrosivo se apodera definitivamente de ambos. La obra de arte ya no es el acto ni el gesto del artista, es un producto de la exposición de todo a la erosión interior y exterior, a la entrada de la geología en la biología y al protagonismo absoluto de un tiempo sin memoria. Todas las energías positivas, manuales, sensitivas, de la explosión, se tornan en energías de la pérdida, del desgaste.
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2011
Estética de la oxidación
2011
Hidden in the Time and Reallity

“Los trabajadores pierden el tiempo ganándose la vida, y los consumidores sus vidas ganando tiempo”.
Hélas pour moi (1993), Jean-Luc Godard
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2010
Internados en Internet
Si la hegemonía tecnológica es la única “realidad” de Occidente, hambre no pasamos y de la cosa cultural (antigua o moderna) pretenden hacer hoy un nuevo Catecismo para cursis y sibaritas; si la mencionada “realidad” no está amenazada por su doble como sostiene Clement Rosset, sino por su propia gilipollez como le responde Baudrillard, entonces preferimos internamos en Internet.
Porque en Internet lo tenemos todo: la tecnología, la “realidad”, la cultura, nuestro doble, nuestra propia gilipollez, y si pedimos una pizza también nos la traen.
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2010
Garzón o El Hombre de la Multitud
Me gusta que el título de mis articulillos sea expresivo, que connote ya de inicio una idea aproximada de lo que va a ser el contenido. En este caso, confieso que en esa línea glamurosa connotativa me han pasado por la cabeza varios títulos, desde: Garzón, El Hombre que mató a Liberty Valance o Garzón, El Hombre de Hierro o El Hombre de las Pistolas de Oro o El Hombre de Moda, hasta Garzón, El Hombre Equipado, pasando por Garzón, Un Hombre para la Eternidad o Garzón, El Hombre Imposible. Incluso, Garzón, El Increíble Hombre Menguante, no hubiera estado mal.
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2009
Hot Memories
Paris (15)
Ahora ya no vivía en buhardilla, sino en el primer piso de un vetusto edificio (también de la reforma de Houssmann) en el distrito XIII, entre la manufactura de Gobelins y la Place d`Italie.
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